Tú sabes que los ancianos adorables de los anuncios no existen. Ni las abuelitas de cuento. La generación senior de hoy calza zapatillas deportivas, visita el gimnasio, va a la piscina, hace yoga y pilates, viaja, estudia, sigue la moda a su aire y curiosea en Tinder. Es gente que se siente joven mayoritariamente, es activa y se cuida mucho.

Pero, por alguna razón, hay demasiadas personas que se niegan a admitir que tienen problemas de audición. Las mismas que visitan el dentista anualmente o utilizan gafas progresivas de forma natural, sienten erróneamente que se hacen viejos si comienzan a utilizar un audífono y prefieren dejarlo para más adelante. Y, precisamente, no utilizar el audífono a tiempo les va a crear problemas, a restarles calidad de vida y hacerles envejecer antes de tiempo. ¿Quieres saber por qué?

Tan natural como la pérdida de visión

De igual modo que perdemos agudeza visual con la edad, los seres humanos perdemos capacidad auditiva. Las estadísticas médicas indican que este problema, llamado técnicamente presbiacusia, afecta al 20% de la población a partir de los 60 años; sube al 30% cuando llegamos a los 65 y, a partir de los 70, el problema afecta al 70% de las personas. Es una realidad ante la que no podemos rebelarnos, desde luego. Y ante la que merece la pena actuar.

Ante la pérdida de audición lo más inteligente es actuar cuando se observan los primeros indicios de que algo no va bien (aquí tienes un artículo para que valores la salud de tu audición). Porque, si el problema se resuelve con audífonos, la persona afectada se acostumbrará pronto a usarlos, podrá integrarlos en su día a día con rapidez y mantendrá por más tiempo su ritmo de vida habitual.

Negar el problema de audición se convierte en el auténtico problema

En cambio, quienes se resisten a utilizar ayudas para la audición acaban por sufrir más dificultades y envejecen antes. Esto es lo que les sucede:

  • La persona que prefiere evitar los audífonos en una fase temprana del problema para no verse vieja y porque “se va manejando bien” tiene más problemas de adaptación posteriormente. Y es que, si la capacidad auditiva se ha deteriorado mucho, el proceso neurológico para aprender a reconocer e interpretar de nuevo los sonidos es mucho más largo y más complejo. Lo peor es que puede generar frustración y desánimo.
  • El segundo problema es que la pérdida de audición va aislando a la persona de forma progresiva. A veces este proceso resulta imperceptible para ella misma, pero es habitual. Cada vez hay menos interacción social y la persona se aísla y se vuelve más solitaria e irascible. El proceso puede derivar en depresión.
  • Por último, hay que anotar un aspecto más grave y es que, al llegar menos estimulación auditiva al cerebro y limitarse la interacción social, lo que inicialmente era un problema sensorial acaba convirtiéndose en deterioro cognitivo. Hay evidencias científicas de que las personas que no tratan su pérdida de audición tienen muchas más probabilidades de sufrir una demencia.

Así que, ya lo sabes: si te sientes joven a pesar de los años, ¡desafía los estereotipos! Cuida tu audición y mantendrás más tiempo ese estilo juvenil. Visítanos para que hagamos tu primera valoración. Alcocer Centro Auditivo está en la calle Trafalgar 16 de Quart de Poblet, a 10 minutos del centro de Valencia con acceso directo en metro. Tenemos parking para clientes.