Pantallas, libros, deporte, extraescolares… el día a día de nuestras hijas e hijos está repleto de actividades. Entre las elegidas por ellos mismos y las que seleccionamos padre y madres, todos tienen una agenda completísima. Pero además de la falta de tiempo surge otra cuestión: ¿estamos convirtiendo en miopes a generaciones enteras? La respuesta es un rotundo sí. El estilo de vida actual está haciendo de la miopía una auténtica pandemia silenciosa. Pero no tiene porqué suceder esto. Aquí te damos las cinco claves fundamentales para evitarlo.

  1. Más de dos horas de parque cada día

Los científicos aún no se han puesto de acuerdo y no saben si es la vitamina D, la mirada de lejos o las hormonas segregadas con la luz solar lo que ayuda a un correcto desarrollo de la visión infantil. Pero la evidencia científica constata que la miopía desciende cuando los niños pasan, como mínimo, dos horas diarias disfrutando de la iluminación natural en exteriores.

  1. Menos de 2 horas y media de visión de cerca cada jornada

Esas dos horas y media son el límite diario para la visión en proximidad. En ese tiempo hay que sumar libros, apuntes y pantallas. Superado ese límite, la salud ocular de nuestro hijo o hija está sufriendo y se está facilitando la aparición de la miopía.

  1. Cuidado con la ergonomía visual

Acostumbra a tu hija o hijo a tener su libro, su papel o la pantalla con la que esté interactuando a una distancia entre 35 y 40 cm de sus ojos. Para lograrlo suele ser buena idea contar con un atril que le ayude a adoptar una postura más saludable. Hacer descansos de 5 minutos tras media hora de visión en cerca es muy recomendable. También es importante una buena iluminación: ambiental y focalizada en el material sobre el que esté trabajando.

  1. Estimúlales a la práctica de deporte al aire libre

Así, de nuevo, sus ojos recibirán la luz del sol y tendrá un punto de fijación en lejos que ayudará a compensar el esfuerzo realizado en las tareas en cerca.

  1. Acude a una revisión en tu óptica (especialmente si hay miopes en la familia)

Si en casa hay familiares miopes, ya sabes que las probabilidades de que tu hijo o hija también lo sean son más altas y es bueno que, cuanto antes, pase por una revisión para estudiar cómo frenar su aparición. Pero si en casa no hay miopes también es una buena práctica ir con niñas y niños a la óptica para conocer su estado porque, en función de su edad, se puede valorar la probabilidad de predecir si en la infancia/adolescencia tendrán problemas de miopía y pueden tratarse con antelación para que esta no llegue a desarrollarse.

Pantallas, libros, deporte, extraescolares… el día a día de nuestras hijas e hijos está repleto de actividades. Entre las elegidas por ellos mismos y las que seleccionamos padre y madres, todos tienen una agenda completísima. Pero además de la falta de tiempo surge otra cuestión: ¿estamos convirtiendo en miopes a generaciones enteras? La respuesta es un rotundo sí. El estilo de vida actual está haciendo de la miopía una auténtica pandemia silenciosa. Pero no tiene porqué suceder esto. Aquí te damos las cinco claves fundamentales para evitarlo.

  1. Más de dos horas de parque cada día

Los científicos aún no se han puesto de acuerdo y no saben si es la vitamina D, la mirada de lejos o las hormonas segregadas con la luz solar lo que ayuda a un correcto desarrollo de la visión infantil. Pero la evidencia científica constata que la miopía desciende cuando los niños pasan, como mínimo, dos horas diarias disfrutando de la iluminación natural en exteriores.

  1. Menos de 2 horas y media de visión de cerca cada jornada

Esas dos horas y media son el límite diario para la visión en proximidad. En ese tiempo hay que sumar libros, apuntes y pantallas. Superado ese límite, la salud ocular de nuestro hijo o hija está sufriendo y se está facilitando la aparición de la miopía.

  1. Cuidado con la ergonomía visual

Acostumbra a tu hija o hijo a tener su libro, su papel o la pantalla con la que esté interactuando a una distancia entre 35 y 40 cm de sus ojos. Para lograrlo suele ser buena idea contar con un atril que le ayude a adoptar una postura más saludable. Hacer descansos de 5 minutos tras media hora de visión en cerca es muy recomendable. También es importante una buena iluminación: ambiental y focalizada en el material sobre el que esté trabajando.

  1. Estimúlales a la práctica de deporte al aire libre

Así, de nuevo, sus ojos recibirán la luz del sol y tendrá un punto de fijación en lejos que ayudará a compensar el esfuerzo realizado en las tareas en cerca.

  1. Acude a una revisión en tu óptica (especialmente si hay miopes en la familia)

Si en casa hay familiares miopes, ya sabes que las probabilidades de que tu hijo o hija también lo sean son más altas y es bueno que, cuanto antes, pase por una revisión para estudiar cómo frenar su aparición. Pero si en casa no hay miopes también es una buena práctica ir con niñas y niños a la óptica para conocer su estado porque, en función de su edad, se puede valorar la probabilidad de predecir si en la infancia/adolescencia tendrán problemas de miopía y pueden tratarse con antelación para que esta no llegue a desarrollarse.

Como ves, se trata de recomendaciones fáciles de seguir, aunque inicialmente exijan algunos cambios en los hábitos familiares. Y lo más importante es que son la mejor medida preventiva contra la miopía. ¿Te animas a seguirlas?