La oferta en lentes progresivas parece infinita. Resulta tan abrumadora que resulta fácil perderse. Por eso hemos preparado esta guía que te ayudará a orientarte. Y en tan solo 5 pasos:

Paso 1: necesitas una graduación precisa
Si vas a pasar muchas horas con tus nuevas gafas, más vale que acudas a un centro óptico donde trabajen de manera concienzuda. Que midan con precisión tu visión a cualquier distancia. Sin ese paso previo puedes encontrarte con dificultades de adaptación.

Paso 2: vas a encontrar una gama muy amplia de cristales
Para gafas progresivas puedes encontrar cristales de gama baja, media, alta y extra. Y a mayor calidad, más precio. La mayor diferencia que hay entre unos cristales y otros es que el paso de la visión de lejos a la visión de proximidad se estrecha más en las lentes más básicas y el campo de visión se agranda a medida que sube el precio. Otra gran diferencia es que la progresión cerca-lejos es más brusca cuanto más económica es la lente. Eso no quiere decir que no puedas ver perfectamente con unas gafas básicas, porque actualmente están muy bien fabricadas. Solo debes tener claro qué gama estás eligiendo … y que no le puedes pedir a todas lo mismo. Como no puedes comparar un coche utilitario básico con un sedán de lujo.

Paso 3: personalizar tus lentes te aportará comodidad
Tu estilo de vida y tus actividades diarias van a determinar qué zonas de tus lentes progresivas utilizas más y qué espacios de tus lentes (lejos, medio o próximo) es preciso optimizar. Porque no es lo mismo pasarse el día conduciendo que en una oficina, en un aula o en una obra. Además, en las ópticas más exigentes definimos con mucha precisión cómo se hace la progresión en función de la anatomía de cada persona.

Paso 4: debes elegir una montura adecuada
Diga lo que diga la moda, la técnica exige que las lentes progresivas se incorporen a una montura de una buena altura. Es imprescindible para que la progresión –arriba la visión de lejos, abajo la visión próxima– se realice correctamente. A partir de ahí, lo que más te guste… y lo que necesite la forma de tu rostro. El ancho de la montura no influye en la eficacia de estas lentes.

Paso 5: piensa en algunos de estos extras
En el paso final puedes agregar algunos de los extras más habituales en función de tu estilo de vida. Un tratamiento antirreflejos y un filtro de luz azul te vendrán bien si trabajas ante una pantalla, porque harán tu trabajo diario más llevadero. La opción del antiestático o antisuciedad serán perfectas si te mueves en ambientes con alta concentración de polvo.

Como puedes ver, hay muchas opciones. Pero no te perderás si sigues los consejos de profesionales rigurosos. ¿Quieres consultarnos? Recuerda que nuestra óptica está en Quart de Poblet, a pocos minutos del centro de Valencia directamente en metro.