En general, son las grandes marcas de moda quienes se ocupan de marcar las tendencias a la hora de diseñar las monturas de nuestras gafas. Ellas hacen sus propuestas cada temporada y nosotros elegimos para estar más atractivos, más sexys o, simplemente, para ir a la última. Pero ¿qué hay de los cristales?, ¿aceptamos el primero que nos proponen sin ocuparnos de nada más? Aquí te damos las claves para una elección acertada.

  1. ¿Material orgánico o cristal?
    Los cristales sintéticos, creados inicialmente a partir de resinas con un tratamiento térmico, se presentaron a mediados del siglo XX y, desde entonces, no han dejado de mejorar. Nos permiten tener gafas ligeras y flexibles. O sea, que no se rompen al caerse y pesan muy poco, que son justo los dos grandes inconvenientes del cristal. ¿Desventaja? Que tienden a rayarse. Pero para eso ya tenemos solución. Sigue leyendo.
  2. ¿Qué espesor tienen tus cristales?
    El grosor de una lente depende de las dioptrías que cada persona necesite para una buena visión. A más dioptrías, más gruesa tiene que ser la lente… en teoría. Porque hay una técnica que consiste en hacer que el material de la lente sea más denso y, por lo tanto, tenga mayor poder de refracción de la luz. Así, el cristal de las gafas puede ser más delgado. Esa cualidad concreta se llama índice de refracción o IR. Nosotros preparamos habitualmente las lentes con un IR de 1,5 si se trata de una gafa para corregir menos de 2,5 dioptrías. Subimos a un IR de 1,6 para valores superiores. Y con más de 4 dioptrías llegamos a cristales orgánicos con un IR de 1,67. Estos últimos valores también los usamos con dioptrías inferiores si van a ir con monturas al aire.
  3. ¿Acabamos con las rayas?
    Nosotros aconsejamos el endurecido en cualquier tipo de lente, independientemente de su grosor y su IR. El tratamiento consiste en incorporar una lámina ultrafina de cristal que ofrece una mayor resistencia al rayado. Así conseguimos lo mejor del material orgánico y lo mejor del cristal. Muy práctico, ¿verdad?
  4. Y ¿qué hacemos con los brillos?
    La capa de material antirreflejante es uno de los tratamientos más interesantes que puedes incorporar a tus lentes. Da una mayor transparencia al cristal orgánico y aporta una visión más nítida, con lo que se evita la fatiga ocular que causan los reflejos. Y ¡muy importante! Esos cristales permitirán que la persona que tienes frente a ti vea tus ojos, no los reflejos de la luz.
  5. Dime qué actividad desarrollas y te aconsejaré un tratamiento más
    Hay dos tratamientos extra muy interesantes. El primero es el endurecido superlimpio, que consigue unas lentes más lisas y más suaves, capaces de repeler el agua y la suciedad, lo que las hace muy indicadas para las personas que se mueven en ambientes de polvo y humedad. Pero si donde te mueves es en oficinas y entre pantallas, lo que te aconsejamos es un tratamiento contra la luz azul que desprenden estos dispositivos y que terminan por cansar tus ojos.

Ya lo sabes, la próxima vez que cambies tus gafas no te contentes con elegir la montura, analiza qué lentes vas a llevar. Recuerda que Alcocer Óptico está muy cerca de ti, en Quart de Poblet a solo diez minutos del centro de Valencia.